La adolescencia, etapa de formación de la personalidad de nuestros hijos, fortalecimiento de su autoestima, y periodo decisivo para su futuro profesional a partir del rendimiento académico.
¿Somos conscientes de la importancia de todo ello para nuestros hijos? ¿Del momento decisivo que para ellos supone? ¿Si nuestros hijos no saben muy bien quiénes son, pueden decidir que van a ser? ¿Sabemos en lo que nuestros hijos son buenos? ¿Sabemos lo que les gusta?, y más importante ¿saben ellos lo que les gusta y en lo que son realmente buenos?
Como padres recordaremos que la adolescencia es el periodo donde se producen una serie de cambios: físicos, sexuales, psicológicos y sociales; nuestro hijo se está convirtiendo en un joven adulto, que empieza a darse cuenta que él empieza a jugar un papel en su vida, en este momento es cuando a veces no son capaces por sí solos de hacer frente a esta gran responsabilidad, pero nosotros como padres no nos damos cuenta, bien porque con nosotros no han tenido “tantas contemplaciones”, bien porque nuestro tiempo no nos lo permite, o simplemente porque la vida ha cambiado, y los adolescentes de hoy en día poco tienen que ver con los que hemos sido, la vida evoluciona.
A través del coaching, acompañamos al adolescente en este momento clave, ¿quén soy? ¿cuál es el sentido de mi vida?, ¿qué es lo que me gusta?, ¿qué quiero estudiar de mayor?…pero ¡si ya soy mayor!…El coaching indaga hasta encontrar la voz que nos conduce, acompaña de diferente manera, no guiamos ni dictamos el camino: enseñamos a volar sin mostrar el rumbo, mostramos las dificultades, descubriendo las fortalezas que tenemos para afrontarlas, siendo conscientes de las debilidades.
¿Cuántos de nosotros, padres, han estudiado una carrera a la que después no se han dedicado? ¿Cuántas opciones teníamos en aquel momento para estudiar?. Hoy en día las opciones no sólo se han duplicado, sino que ninguna opción está lo suficientemente clara, concreta, como para que el adolescente encuentre la seguridad que necesitan.
Volvamos al momento en el que le preguntamos a nuestros hijos ¿qué quieren ser de mayor?, la mayoría automáticamente piensan ¿en qué saco buenas notas?, y en este caso, dependiendo del adolescente y su carrera escolar, uno estará más alentado que otro, pero ojo, no por sacar buenas notas sé realmente a lo que me quiero dedicar el resto de mi vida, simplemente puedo tener más opciones, y dejarme guiar bien por la que más “me conviene” o por la que me hace y me hará feliz el resto de mi vida. En el caso de que el adolescente tenga una notas no tan buenas ¿qué creéis que va a pensar sobre su futuro?, ¿será prometedor? ¿podré aprobar la PAU? ¿Y si no me da la nota?…suma y sigue…
A través del coaching, sacamos la inteligencia emocional del adolescente, en una edad en la que empieza a consolidar su identidad, su personalidad, y por tanto su futuro, y aquí está la importancia, de aquí en adelante todo ello marcará su visión de la vida, su manera de afrontar los retos, sus relaciones, su felicidad, plenitud, etc. ¿Cómo padres tenemos esto en cuenta?.
Os invitamos a haceros todas estas preguntas, a indagar en vosotros, a tomar consciencia del momento que afrontamos tanto nosotros como padres, y nuestros hijos como adolescentes. Como padres no tenemos que ser perfectos, sólo humanos, y dejarnos ayudar y pedir ayuda en un momento tan importante. No sólo enfoquemos el reto hacia nuestros hijos, nosotros como padres queremos entenderles, y formar adultos válidos, fuertes, seguros, felices, en resumen, queremos lo mejor para ellos, abramos los ojos hacia el futuro de nuestros hijos.
Si te has sentido identificado o hay algo que te gustaría comentarnos, si necesitas algún tipo de orientación en general ,estaremos encantadas de responderte: info@logromimeta.com. CONOCE TODO LO QUE TENEMOS PARA TI.






